MÉXICO: Oaxaca, las violaciones de derechos humanos del 16 de julio siguen esperando justicia
MÉXICO: Oaxaca, las violaciones de derechos humanos del 16 de julio siguen esperando justicia
El 16 de julio de 2007, miles de personas marcharon hacia el Auditorio Guelaguetza para celebrar la “Guelaguetza Popular”, un acto organizado por el movimiento local de oposición Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) como contraposición a la Guelaguetza “oficial” (un acto organizado por el gobierno estatal para celebrar las culturas indígenas tradicionales). La policía, bajo el mando del secretario de Seguridad Pública del estado de Oaxaca y del jefe de policía, cortó el paso a los manifestantes. La violencia estalló cuando algunos manifestantes y policías empezaron a arrojarse piedras. Las pruebas visuales indican que, durante los enfrentamientos, la policía destruyó vehículos, arrojó piedras y utilizó porras y gas lacrimógeno indiscriminadamente, y que los manifestantes causaron daños en comercios, dos hoteles y varios vehículos. Algunos periodistas, decenas de manifestantes y transeúntes resultaron heridos, al igual que al menos 15 policías. Se detuvo a más de 40 personas, entre ellas cuatro mujeres jóvenes y seis menores.
Las historias de malos tratos a las personas detenidas el 16 de julio son estremecedoras. La mayoría de estas personas sufrieron malos tratos, según los informes, a manos de la policía durante la detención. Un familiar de Emeterio Cruz, fontanero de 43 años y padre de cuatro hijos, dijo a la secretaria general de Amnistía Internacional durante una visita a Oaxaca el 31 de julio de 2007 que, el 16 de julio, Emeterio Cruz fue detenido por policías municipales y estatales que, mientras estaba bajo custodia, lo golpearon en la cabeza y le propinaron brutales palizas que le causaron hemorragia cerebral, fractura de cráneo y lesiones por todo el cuerpo; permaneció en coma más de dos semanas. Según los informes y los exámenes médicos independientes, Emeterio Cruz tenía en la espalda quemaduras de cigarrillo, que podían haber sido causadas por torturas bajo custodia. El gobierno estatal proporcionó ayuda económica para cubrir los gastos médicos inmediatos, apoyo médico y psicológico y fisioterapia. Pese a ello, Emeterio Cruz sigue teniendo afectado el ojo izquierdo, mantiene una parálisis parcial del lado derecho del cuerpo y ha perdido gran parte de la memoria. Sus secuelas psicológicas siguen siendo graves. Fue acusado de “daños y daños por incendio” y, en enero de 2008, se desistió de la acción penal en su contra.
El caso de Emeterio Cruz no es el único. Las personas detenidas el mismo día que él sufrieron palizas, amenazas e insultos. La policía les afeitó a muchas de ellas la cabeza por la fuerza mientras permanecían inmovilizadas en el suelo. Algunas de las mujeres detenidas también
denunciaron haber sufrido agresiones sexuales leves.. Al menos cuatro detenidos tuvieron que ser hospitalizados durante varios días para recibir atención médica especializada. Raymundo Torres, maestro de 27 años, quedó inconsciente durante casi una hora a consecuencia de las brutales palizas que la policía le propinó durante su detención. Sus heridas en la cabeza requirieron 13 puntos de sutura, y estuvo hospitalizado más de 15 días. Eliel González, maestro de 55 años, estuvo inconsciente varios minutos después de que la policía le vendara los ojos y lo golpeara con brutalidad en la cabeza y en todo el cuerpo. Estuvo hospitalizado casi dos semanas. Jorge Luis Martínez, maestro de educación primaria de 49 años, también dijo a la secretaria general de Amnistía Internacional que, la tarde del 16 de julio, viajaba en un vehículo particular con familiares y amigos cuando unos policías les dieron el alto, lo sacaron a rastras del auto, lo golpearon por todo el cuerpo y saltaron sobre su espalda. Estuvo hospitalizado una semana y tuvo que ser operado de la mano izquierda.
Todas las personas detenidas el 16 de julio se encuentran ahora en libertad, y los cargos contra ellos se han retirado. Sólo dos menores siguen enfrentándose a procedimientos judiciales en los tribunales de menores.
Sin embargo, la investigación sobre la detención de Emeterio Cruz fue la única investigación criminal abierta en relación con las violaciones de derechos humanos cometidas el 16 de julio. El 5 de septiembre, después de que delegaciones de Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidieran investigaciones imparciales, se ordenó el enjuiciamiento de cinco agentes de policía (tres municipales y dos estatales) por cargos de lesiones personales y abuso de autoridad. Los cinco permanecen bajo custodia en espera de juicio.
Pese a la investigación criminal contra los cinco agentes implicados en la detención de Emeterio Cruz y a la investigación abierta por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Oaxaca, Amnistía Internacional no tiene conocimiento de que se hayan llevado a cabo otras investigaciones criminales sustanciales sobre las diversas violaciones de derechos humanos cometidas el 16 de julio de 2007. Al parecer, ninguno de los altos cargos estatales que ordenaron y dirigieron la operación policial ha rendido cuenta de sus actos, y ni siquiera se ha llevado a cabo una investigación interna de la policía para mejorar los métodos con los que hacer frente a las alteraciones del orden público. Sólo Emeterio Cruz ha recibido alguna ayuda por las lesiones sufridas, y ninguna víctima ha recibido oficialmente reparación
Miércoles, Marzo 5, 2008 , 5:27 pm clasificado como: AI México, Noticias de México, noticias.



