Llamamiento a los gobiernos asiáticos para que presionen a Myanmar
Damnificados por el ciclón observan cómo un helicóptero cargado con ayuda aterriza en Bogalay, Myanmar
© AP Photo
13 mayo 2008
Mientras continúan las demoras en el suministro de ayuda internacional a Myanmar, se ha instado a los dirigentes de los Estados asiáticos a presionar a las autoridades militares del paÃs para que emprendan acciones de inmediato con el fin de abordar una catástrofe humanitaria que se agrava cada dÃa. AmnistÃa Internacional cree que, al bloquear deliberadamente una ayuda para la supervivencia, el gobierno de Myanmar puede estar violando el derecho de sus ciudadanos a la vida, a los alimentos y a la salud.
“El tiempo es fundamental para salvar vidas”, ha dicho Mika Kamae, presidente del Foro de Asia y OceanÃa de AmnistÃa Internacional en Hong Kong.
El gobierno de Myanmar afirma que no necesita ayuda para facilitar y distribuir eficazmente los alimentos y la ayuda a las vÃctimas, pero agencias de la ONU, observadores independientes y trabajadores de agencias locales e internacionales de ayuda humanitaria se muestran cada vez más preocupados por el progresivo deterioro de las condiciones que sufren cientos de miles de personas desplazadas por el ciclón Nargis.
El gobierno de Myanmar no ha facilitado visados a expertos en ayuda humanitaria, lo que contrasta con el comportamiento de otro paÃs también miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Indonesia, que respondió al tsunami de 2004 cooperando con los esfuerzos internacionales (incluido el ejército estadounidense, entre otras fuerzas).
Los directores y directoras de AmnistÃa Internacional en la región de Asia y OceanÃa han pedido a los gobiernos de la región que incrementen la presión sobre las autoridades de Myanmar a fin de que acepten y faciliten la masiva ayuda internacional necesaria para proteger los derechos a la vida, la alimentación y la salud de las vÃctimas del ciclón Nargis.
“Los paÃses de la ASEAN, Japón, India, Corea del Sur y China, están en la mejor posición para influir sobre las autoridades de Myanmar a fin de que levanten los bloqueos y permitan que la ayuda, los especialistas y los materiales lleguen a los millones de personas que ahora lo necesitan”, ha declarado Kamae.
Hace más de una semana que el ciclón Nargis devastó el delta del Irrawady, matando a su paso a decenas de miles de personas y dejando a más de un millón sin hogar, alimentos básicos, refugio ni atención sanitaria, y necesitadas de ayuda humanitaria inmediata. Según cálculos de la ONU, el número de personas afectadas oscila entre 1.200.000 y 1.900.000.
La cifra oficial de muertos ronda ya las 32.000 personas. Sin embargo, conforme las agencias de ayuda internacional sobre el terreno se adentran en las áreas devastadas por el ciclón, la enormidad de la crisis se hace más evidente. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU informó el sábado 10 de mayo que el número de muertos podrÃa oscilar entre los 63.000 y los 100.000 y que habÃa 220.000 personas desaparecidas.
Un llamamiento de urgencia de las Naciones Unidas ha recaudado millones en donaciones de gobiernos y muchas agencias de ayuda están reunidas en espera en Tailandia. Sin embargo, el gobierno de Myanmar sigue impidiendo que llegue esta ayuda imprescindible para salvar vidas. Demora su distribución y se niega a eliminar los requisitos para obtener el visado. Tampoco ha concedido con carácter de urgencia visados a los trabajadores de agencias de ayuda extranjeras, incluidas tres agencias internacionales con las que ha contactado en busca de ayuda (World Vision, JICA y UNICEF). Además, Myanmar llegó a cerrar sus embajadas durante tres dÃas con motivo de una festividad mientras los expertos esperaban sus visados.
Por otro lado, el ministro de Planificación Nacional y Desarrollo Económico, U Soe Tha, afirmó ante los periodistas que los trabajadores de las agencias internacionales de ayuda no eran necesarios y, según el periódico oficial New Light of Myanmar, declaró: “Aceptamos la ayuda de todas las naciones, pero de su distribución pueden encargarse las organizaciones locales”.
“Las autoridades myanmaras deben dar total prioridad a la movilización de sus propios recursos para responder al desastre. Sin embargo, el gobierno tenÃa asignada una cantidad considerable de recursos a la realización del referéndum constitucional del pasado sábado 10 de mayo, incluso en zonas próximas a las devastadas. Quienes están en el poder no pueden enviar un mensaje más claro a los desposeÃdos acerca de cuáles son sus prioridades”, ha dicho Milabel Cristobal, directora de AI Hong Kong.
Los niños son especialmente vulnerables a las secuelas de los desastres naturales, porque son presas de la desnutrición y de las enfermedades contagiosas. Si Myanmar no proporciona ayuda adecuada a miles de niños, se producirán muchas muertes que podrÃan haberse evitado. Como Estado Parte en la Convención sobre los Derechos del Niño, las autoridades de Myanmar también tienen la obligación legal de respetar y defender sus derechos a la vida, la alimentación y la salud “hasta el máximo de los recursos de que dispongan y, cuando sea necesario, dentro del marco de la cooperación internacional”.
Martes, Mayo 20, 2008 , 12:43 am clasificado como: intervención en crisis.




