Malaisia: El gobierno debe investigar las denuncias de tortura policial
Las autoridades malaisias deben iniciar con prontitud una investigación independiente, imparcial y efectiva sobre la muerte del joven de 22 años Kugan Ananthan, ha manifestado Amnistía Internacional hoy, 22 de enero de 2009, ante los informes sobre su posible tortura bajo custodia policial.
Kugan Ananthan murió el 20 de enero, tras pasar cinco días recluido en la comisaría de policía de Taipan, en Subang Jaya, oeste de Malaisia, como sospechoso de robar automóviles. El jefe de la policía del estado, Datuk Khalid Abu Bakar, ha manifestado que el joven estaba siendo interrogado por un agente encargado de la investigación, cuando pidió un vaso de agua y se desplomó de repente. La policía declaró inicialmente que había muerto por “problemas respiratorios”, y en el informe de la autopsia se dijo que la muerte se había producido por la presencia de fluidos en los pulmones.
La familia del joven rechazó enérgicamente la explicación policial de la muerte. La noche del incidente, un grupo de alrededor de 50 personas, entre las que había familiares de Kugan, asaltaron la morgue del Hospital de Serdang, donde habían llevado el cadáver del joven para practicarle la autopsia. Algunas de ellas hicieron fotografías del cuerpo, que presentaba marcas de lesiones, y las publicaron luego en el blog de un miembro del Parlamento
“Sólo si se realiza con prontitud una investigación imparcial se sabrá realmente lo que le ocurrió a Kugan -ha manifestado Hazel Galang, investigador de Amnistía Internacional sobre Malaisia–. El gobierno debe mostrar que tiene una postura enérgica contra la tortura, especialmente ahora que el historial del país en materia de derechos humanos va a ver objeto del escrutinio del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en febrero.”
Varias personas, incluidos la familia de Kugan y representantes de partidos políticos, han presentado escritos a la policía para instar a que se lleve a cabo una investigación exhaustiva.
Esta muerte bajo custodia se suma al caso de B Prabakar, guarda de aparcamiento de 27 años que afirma haber sido torturado por al menos 10 agentes de policía en la jefatura del distrito de Brickfields, en el estado de Selangor, en diciembre de 2008. Siete agentes de policía se han declarado inocentes, tras haber sido acusados el 15 de enero en el Tribunal de Kuala Lumpur de cometer un acto de “intimidación criminal” y “causar voluntariamente daño para obtener una confesión”.
B Prabakar afirma que la policía lo golpeó con una manguera de goma, le arrojó agua hirviendo y, tras ponerlo de pie en una silla con un trapo alrededor del cuello, lo amenazó con ahorcarlo. Había sido detenido el 23 de diciembre en relación con un atraco y puesto en libertad al cabo de cinco días.
Tras dejarlo en libertad, la policía lo llevó a una clínica privada para que le hicieran un reconocimiento, durante el cual afirma que el médico habló sólo con los agentes, no con él. Posteriormente B. Prabakar manifestó que le habían ofrecido una suma equivalente a 140 dólares estadounidenses para que no presentara denuncia contra la policía. Un primo suyo, C Soloman Raj, de 18 años, que fue arrestado al mismo tiempo que él, también afirma haber sido torturado.
Amnistía Internacional ha informado anteriormente de casos de tortura en Malaisia, entre ellos los de Sanjeev Kumar, recluido en aplicación de la Ley de Seguridad Interna durante un año y liberado en 2008, y M. Ulaganathan, que murió bajo custodia policial en 2003. Fuentes próximas a Sanjeev hicieron una descripción de la tortura y los malos tratos que sufrió durante sus ocho primeras semanas de detención en la jefatura de la policía federal de Kuala Lumpur en julio de 2007. En julio de 2008, el Tribunal Superior tomó la poca corriente decisión de ordenar indemnizar por daños y perjuicios a la madre de M. Ulaganathan.
”Estos casos son violaciones de las normas internacionales de derechos humanos que regulan la conducta de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley –ha manifestado Hazel Galang–. La policía no respeta los derechos de los detenidos. El gobierno debe tomar medidas al respecto y procesar a los agentes que hayan violado los derechos humanos de estos detenidos.”
Información complementaria
Malaisia tiene que ser sometida a examen por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el 11 de febrero de 2009, en virtud de un procedimiento por el que se examina periódicamente la situación de los derechos humanos en todos los Estados miembros de la ONU.
En un informe de 2005, la Real Comisión de Mejora del Funcionamiento y la Administración de la Real Policía de Malaisia, establecida por el gobierno, formuló recomendaciones sobre la conducta de la policía al investigar asuntos. Propuso crear un órgano externo e independiente de supervisión de la policía para examinar las denuncias de conducta policial indebida y un código de conducta para el arresto y detención de personas que preveía la figura de un agente de custodia independiente, responsable del bienestar y la custodia de cada detenido. Asimismo, la Comisión propuso procedimientos para la realización de entrevistas policiales, incluido el uso de grabadoras, video-vigilancia y acceso de abogados a todos los sospechosos durante su interrogatorio.
Ninguna de estas recomendaciones para la reforma de la policía se ha puesto en práctica. El hecho de que no se hayan aplicado, habiendo sido formuladas por un organismo creado por el gobierno, demuestra falta de compromiso por parte de éste para llevar a cabo las reformas y convertir en norma de la labor policial en Malaisia el cumplimiento de las disposiciones de derechos humanos.
Amnistía Internacional pide al gobierno malaisio que implemente estas recomendaciones.
Viernes, Enero 30, 2009 , 5:20 pm clasificado como: Campañas, Contra el terror, justicia, Uncategorized, noticias.



