Deben investigarse los homicidios cometidos por la policía nigeriana
Índice AI: PRE01/050/2010
Amnistía Internacional ha pedido al presidente en funciones Goodluck Jonathan que cumpla las promesas que hizo en su discurso de aceptación y establezca una comisión independiente para investigar todos los presuntos casos de homicidios ilegítimos cometidos por las fuerzas policiales nigerianas en los últimos años.
Amnistía Internacional hace este llamamiento tras la difusión, esta semana, de unas imágenes de video en Al Jazeera que mostraban a agentes de policía disparando a personas desarmadas y matándolas en Maiduguri, en el estado de Borno, en julio de 2009.
“La policía nigeriana mata con frecuencia a sangre fría y con impunidad. Hay que poner fin a estos homicidios. El gobierno debe garantizar que se investigan todos los homicidios, que los resultados de las investigaciones se hacen públicos y los autores de homicidios ilegítimos son llevados ante la justicia,” ha afirmado Erwin van der Borght, director del Programa de Amnistía Internacional para África.
“El video emitido por Al Jazeera no es un ejemplo aislado del uso ilegítimo de armas de fuego por parte de las fuerzas policiales nigerianas. Se trata de un fenómeno generalizado.”
En el video se ve claramente cómo miembros de las fuerzas policiales de Nigeria cometen ejecuciones extrajudiciales, poniendo de relieve una cuestión documentada por Amnistía Internacional en un informe publicado en diciembre de 2009.
“Las reiteradas afirmaciones del gobierno de que tiene una política de tolerancia cero frente a las ejecuciones extrajudiciales y la tortura suenan a hueco cuando no se llevan a cabo investigaciones ni se detiene a policías a pesar de las pruebas crecientes de su implicación en terribles violaciones de derechos humanos.”
En el discurso que pronunció el 9 de febrero de 2010, el presidente en funciones Goodluck Jonathan declaró que “se dará un nuevo ímpetu a la actuación de la policía y otros servicios de seguridad nigerianos, que cumplirán con sus obligaciones respetando los derechos humanos de los nigerianos. Se espera que produzcan los resultados correspondientes y no se tolerará el incumplimiento. Los nigerianos merecen contar con plena protección en todo momento y en todo el país.”
“Amnistía Internacional acoge con satisfacción el compromiso del presidente en funciones de proteger los derechos humanos de todos los nigerianos, y le pedimos que lo cumpla mediante la creación inmediata de una comisión independiente que investigue todos los homicidios ilegítimos cometidos por la policía en los últimos años. Asimismo, debe garantizar que esta comisión cuenta con el apoyo necesario para llevar a los culpables ante la justicia,” ha afirmado Erwin van der Borght.
Información complementaria
Se cree que el video emitido por Al Jazeera se grabó en el transcurso de una semana de enfrentamientos en julio de 2009 entre miembros del grupo religioso Boko Haram y las fuerzas de seguridad en los estados de Borno, Kano, Katsina y Yobe, en los que murieron más de 800 personas, entre ellas, 24 agentes de policía. El líder de Boko Haram, Mohammed Yusuf, murió el 30 de julio, cuando se encontraba bajo custodia policial. Según la policía, intentó fugarse. Las fotografías de su cuerpo sin vida muestran que estaba esposado en el momento de su muerte.
El comité formado en agosto de 2009 para “investigar las circunstancias que desembocaron en la crisis, incluido el presunto homicidio del líder de Boko Haram y la masacre de más de 17 agentes de policía” no ha realizado progresos.
Las fuerzas de seguridad nigerianas tienen un historial de ejecuciones extrajudiciales, tortura y otros malos tratos. En un informe de Amnistía Internacional titulado Killing at will: Extrajudicial executions and other unlawful killings in Nigeria (Índice AI: AFR 44/038/2009), la organización concluye que la policía de Nigeria es responsable de cientos de homicidios ilegítimos cada año.
Se cometen incontables homicidios ilegítimos durante operaciones en las que la policía mata de forma habitual a personas que califican de “ladrones armados”, a menudo alegando que las víctimas trataban de escapar. En virtud de la Orden 237 de las Fuerzas Policiales y la Constitución nigeriana, la policía puede disparar contra sospechosos que tratan de fugarse o eludir la detención, en contravención de las normas internacionales.
Asimismo, Amnistía Internacional teme que muchos de los detenidos cuyo paradero se desconoce hayan sido víctimas de ejecución extrajudicial. La policía también dispara y mata a personas que se niegan a pagar sobornos cuando se les da el alto en los controles de carretera.
Debido a una legislación deficiente y a la ausencia de investigaciones y procesamientos, son muy pocos los agentes de policía que finalmente comparecen ante la justicia. El clima generalizado de desprecio hacia los derechos humanos y el debido proceso que reina en el seno de las fuerzas policiales ha generado una cultura de impunidad.
Las víctimas, de forma desproporcionada, suelen ser pobres, y sus familias carecen de medios para obtener asistencia legal. Si se quejan son ignorados, y si persisten en ello son objeto de hostigamiento.
Pese a que el gobierno nigeriano ha afirmado reiteradamente que pondrá fin a las ejecuciones extrajudiciales y otros homicidios ilegítimos, en la práctica ha hecho poco. En los últimos cuatro años, el gobierno nigeriano ha creado dos comités para evaluar la labor de las fuerzas policiales de Nigeria y proponer reformas. No se han aplicado las recomendaciones formuladas por estos comités. En 2004 se inició una revisión de la Ley de la Policía (1990) que aún no se ha traducido en un nuevo texto.
En virtud del derecho y las normas internacionales, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no emplearán armas de fuego salvo en defensa propia o de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o lesiones graves, o con el propósito de evitar la comisión de un delito que entrañe una seria amenaza para la vida, o impedir la fuga de una persona que represente ese peligro. Debe investigarse cualquier uso de la fuerza o de armas de fuego que ocasione lesiones o muerte, a fin de garantizar que el uso de la fuerza no fue arbitrario o abusivo. Las investigaciones deben incluir a los jefes de policía, así como a los oficiales con responsabilidad en la cadena de mando. Debe apartarse del servicio activo a cualquier agente implicado mientras se llevan a cabo las investigaciones.
FIN/
Documento público
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Martes, Febrero 16, 2010 , 7:09 pm clasificado como: Contra el terror, justicia, Derechos Humanos en África, Impunidad, derechos económicos sociales y culturales.



