Logo Amnistia Internacional
INICIO ÚNETE ¡ACCIÓN! NOTICIAS CAMPAÑAS PRENSA
 
 

Print This Post Qué significa para mí el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Índice AI: IOR 61/005/2010

17 de febrero de 2010  
 En los 50 años transcurridos desde su creación, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictado alrededor de 10.000 sentencias en las que ha declarado que el Estado ha incumplido sus obligaciones contraídas en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos.   

Cinco de las personas cuyas demandas fueron estimadas por el Tribunal han contado a Amnistía Internacional lo que estas sentencias significaron para ellas.  

En 2003, en las proximidades de una protesta contra una feria de armas en Londres, la policía dio el alto a Kevin Gillan y a Pennie Quinton en aplicación de la Ley sobre el Terrorismo de 2000, que permite a las autoridades policiales dar el alto y registrar a cualquier persona dentro de un área concreta, sin que existan sospechas razonables de que estén cometiendo o hayan cometido un acto delictivo, con el fin de buscar artículos que podrían utilizarse en relación con el terrorismo. En enero de 2010, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolvió que el uso de estas facultades por el Reino Unido viola el derecho al respeto a la vida privada y familiar. Kevin Gillan declara:  

Recorrimos los tribunales del Reino Unido, lo que costó varios años. El problema era que los tribunales del Reino Unido no podían darse la vuelta sin más y decir que esta ley, la Ley sobre el Terrorismo de 2000, estaba mal redactada y se aplicaba mal y reiteradamente contra todo tipo de grupos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos era el único lugar al que podíamos acudir en parte porque los tribunales británicos no tenían facultades para decir que era una ley defectuosa.  

Creo que una visión exterior desde Europa y una aplicación enérgica del Convenio Europeo de Derechos Humanos era absolutamente vital en nuestro caso para obtener una sentencia razonable. El caso nunca fue acerca de cómo nos ofende personalmente el uso de la Ley sobre el Terrorismo: a ambos nos ha dado el alto y nos ha registrado la policía en manifestaciones. Nos enojaba que nos dieran el alto y nos registraran en la calle, pero llevamos nuestro caso a los tribunales porque era evidente que se estaban utilizando estas facultades sistemáticamente contra personas que protestaban. El caso es muy importante porque afecta al derecho a protestar, el derecho a reunirse en un espacio público y decir que no estamos de acuerdo con lo que está haciendo el gobierno. Este es un derecho democrático vital que está consagrado en la legislación sobre derechos humanos por muy buenas razones. La única forma de defenderlo era llegar hasta el Tribunal Europeo y afortunadamente ahí tuvo éxito. 

A medida que Europa se amplía, los países se han hecho más diversos, tienen diferentes estructuras legales y algunas de las estructuras legales no ofrecen las protecciones que esperamos en el Reino Unido. Uno de los aspectos importantes de las sentencias del Tribunal Europeo es que sientan un precedente que pueden utilizar otras personas en sus conflictos con sus propios gobiernos. Llevamos al Reino Unido al tribunal por una ley. Hemos ganado y el gobierno tendrá que revisarla. Pero va a entrar en la jurisprudencia internacional y será una herramienta que podrán usar ciudadanos de toda Europa.” 

Igor Koktysh, músico y activista bielorruso, fue puesto en libertad el 1 de febrero de 2010 tras permanecer detenido en Ucrania dos años y medio. Las autoridades ucranianas querían extraditarlo a Bielorrusia, donde lo buscaban por cargos de los que ya había sido absuelto con anterioridad. Igor Koktysh fue puesto en libertad en Ucrania después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolviera que su extradición a Bielorrusia violaría el Convenio Europeo de Derechos Humanos, pues correría un serio riesgo de ser sometido a tortura y a otros malos tratos. Igor Koktysh declaró a Amnistía Internacional:  

“De no haber sido por el Tribunal Europeo, habría sido extraditado y nadie se habría interesado por mi caso. La sentencia del Tribunal era el único resultado justo posible y me salvó la vida. Si me hubieran extraditado a Bielorrusia, en el mejor de los casos me habrían torturado y en el peor, me habrían asesinado. 

El Tribunal Europeo es la única institución objetiva a la que se puede recurrir cuando se han agotado todas las demás posibilidades de encontrar justicia. 

Creo que esta sentencia será muy útil en otros casos similares al mío porque aquí, en Ucrania, las autoridades judiciales no intentaron siquiera conocer mi caso. Nadie escuchó mis declaraciones, en las que decía que se me está persiguiendo por motivos políticos. El Tribunal Europeo es la única institución que puede presionar algo a las autoridades de aquí. Su sentencia no sólo me ayuda a mí, sino también a otras personas en situaciones similares. Sería mucho mejor que Ucrania cumpliera sus obligaciones contraídas en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos.” 

Natalia Estemirova, de la ONG Centro Ruso de Derechos Humanos Memorial, habló con Amnistía Internacional en Londres en 2008, sobre su labor de ayudar a presentar casos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en nombre de personas que sufrían violaciones de derechos humanos en Chechenia. El 15 de julio de 2008 fue secuestrada en Grozni, la capital de Chechenia. Su cuerpo apareció ese mismo día con heridas de bala en la vecina Ingushetia.  

“Dijimos a la gente por primera vez que podía acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 2000. Nuestros primeros solicitantes eran personas que habían sufrido bombardeos […] Los refugiados atrapados en un bombardeo cerca de Shami-Yurt, los que fueron bombardeados en el distrito de Staropromyslovski, en Grozni, cuando entraron las tropas rusas. También los que murieron por los “bombardeos subsiguientes”, cuando los militantes, tras marcharse de Grozni, recorrieron los pueblos […] Así eran las cosas […] Los militantes abandonan el pueblo y luego lo bombardean. Estos fueron nuestros primeros casos. Otro de estos primeros casos fue el asesinato de los civiles en Novye Aldy. 

Recuerdo las caras de los solicitantes que habían ganado el caso. No había alegría en sus caras. Les dijeron que iban a castigar al gobierno. Económicamente. Eso no les alegró. Lo principal para ellos era que se castigara a los criminales. 

Pero había esperanza en sus caras. Aún siguen esperando que el gobierno tendrá que encontrar a los que mataron, a los culpables, y que por fin podrán mirar a los ojos de quienes les humillaron entonces. 

Hasta ahora hemos ganado más de 30 casos. Y es muy importante para la gente. Este tribunal da esperanzas de que se van a investigar los crímenes. Y eso es lo más importante: que no volverá a ocurrir otra vez. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos es muy importante para el pueblo de Chechenia.” 

En febrero de 2010, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha resuelto más de 120 casos relacionados con Chechenia. 

Marzet Imakaeva demandó a la Federación Rusa ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por las desapariciones forzadas en Chechenia de su hijo, Said-Khusein, y de su esposo, Said-Magomed Imakaev, después de que las autoridades no le facilitaran información sobre su paradero.  

El Tribunal resolvió  en noviembre de 2006 que las autoridades rusas habían violado el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de Said-Khusein y Said-Magomed Imakaev, y no habían investigado efectivamente sus subsiguientes desapariciones forzadas. Tras la sentencia del Tribunal, Marzet Imakaeva declaró:  

“Me alegro de que haya justicia. Sin embargo, lo que quería y esperaba era que las autoridades rusas me devolvieran vivos a mi hijo y a mi esposo. Para mí, la sentencia de hoy no es motivo de júbilo, sino la prueba de que mi hijo y mi esposo están muertos.” 

Jakob Finci y Dervo Sejdook demandaron a Bosnia y Herzegovina ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por prohibirles, debido a su origen étnico, judío y romaní, respectivamente, presentarse a las elecciones presidenciales y parlamentarias de Bosnia y Herzegovina. El Tribunal resolvió en diciembre de 2009 que la prohibición infringe sus derechos electorales y equivale a discriminación.  

“En situaciones en las que el sistema judicial nacional no puede resolver un problema, la última oportunidad que tenemos los ciudadanos es el Tribunal de Estrasburgo, y gracias a Dios que existe esta institución. Confiemos en que los próximos 50 años sean aún más exitosos que los primeros 50. Sólo trabajando unidos podemos vencer la injusticia en el ámbito de los derechos humanos, al menos en Europa.” 

FIN/

Miércoles, Febrero 17, 2010 , 9:12 pm clasificado como: Contra el terror, justicia, Derechos Humanos en Europa. Print This Post

Amnistía Internacional, Sección Mexicana. Tajín #389, Col. Narvarte, Delegación Benito Juárez, Distrito Federal
Tels. (55) 5687 6010, (55) 5536 6776
contacto@amnistia.org.mx