Rusia debe poner fin al enjuiciamiento de organizadores de exposición
Comunicado de prensa 9 de julio de 2010 Índice AI: PRE 01/232/2010
Comunicado de prensa conjunto de Amnistía Internacional y ARTICLE 19 Amnistía Internacional y ARTICLE 19 han instado a las autoridades rusas a que retiren los cargos formulados contra los organizadores de Arte prohibido 2006, exposición de obras de arte de las eras soviética y postsoviética, algunas de las cuales empleaban símbolos religiosos. Andrei Yerofeev, comisario de la exposición, y Yuri Samodurov, entonces director del Museo y Centro Público Andrei Sajarov, han sido acusados de “incitar al odio o la enemistad” y de “denigración de la dignidad humana” en relación con la exposición, que se celebró en el Museo citado, en Moscú, en 2007. La resolución judicial se conocerá el 12 de julio y los dos procesados podrían ser condenados a tres años de prisión. “Un fallo de culpabilidad contra Yuri Samodurov y Andrei Yerofeev menoscabaría aún más la libertad de expresión en Rusia, transmitiendo a los artistas el claro mensaje de que podrían ser perseguidos por las autoridades por cargos arbitrarios sólo por ejercer su derecho fundamental”, ha declarado Nicola Duckworth, director del Programa para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional. Arte prohibido 2006 reunió varias obras de arte censuradas cuya exhibición pública había sido rechazada en otras exposiciones.La exposición incluía obras de algunos de los artistas rusos contemporáneos más conocidos, como Ilya Kabakov, Alexander Kosolapov, el grupo “Narices azules”, Aleksandr Savko y Mikhail Roginskii. Algunas de las obras expuestas incluían imágenes de Mickey Mouse en lugar de Jesucristo en representaciones de escenas bíblicas. Según la acusación, Yuri Samodurov y Andrei Yerofeev, entonces director del departamento de arte contemporáneo de la Galería Estatal Tretyakov, habían organizado la exposición de modo que incitaba a la enemistad y el odio, y denigraba la dignidad de grupos cristianos, en concreto de los cristianos ortodoxos. Observadores que asistieron al juicio subrayaron que de los 134 testigos de la acusación, sólo tres reconocieron haber visto las obras. Uno de ellos admitió, según sus propias palabras, que sólo “echó una ojeada” a la exposición. Ninguno de los testigos pudo decir el nombre de nadie que hubiera incitado al odio o a la enemistad contra la iglesia ortodoxa tras visitar la exposición. Anna Stavitskaya, abogada defensora, declaró a Amnistía Internacional y a ARTICLE 19 que no se había infringido ninguna ley, manifestando: “El fiscal no pudo explicar contra quién se había incitado ‘odio o enemistad’ y la dignidad de quién se había denigrado. No se debería juzgar a personas por organizar una exposición.”La doctora Agnes Callamard, directora ejecutiva de ARTICLE 19, afirmó: “En las reuniones internacionales, el presidente ruso Dimitry Medvedev dice que Rusia está cambiando. Condenar a Samodurov y a Yerofeev por exponer arte recuerda a una Rusia donde se perseguía a los artistas por sus creencias y opiniones.”“La libertad del arte es parte integral del derecho a la libertad de expresión. Este derecho es aplicable no sólo a la ‘información’ o a las ‘ideas’ que tienen una acogida favorable o se consideren inofensivas, sino también a las que ofenden, escandalizan o perturban al Estado o a cualquier sector de la población. Esto es lo que exige el pluralismo, la tolerancia y la amplitud de miras sin las cuales no existe una sociedad democrática”. Ni las leyes rusas ni las leyes internacionales de derechos humanos permiten la restricción ni la prohibición de la libertad de expresión sólo porque las opiniones expresadas son ofensivas o desagradables para algunas personas. Por otro lado, no se deben utilizar las leyes que prohíben la incitación al odio para limitar la libertad de expresión a fin de proteger o respaldar a un grupo religioso concreto o una opinión como tal. Por el contrario, estas leyes deben tratar de limitar las formas de expresión que puedan perjudicar a las personas y que son incompatibles con los valores subyacentes de los derechos humanos. Andrei Yerofeev y Yuri Samodurov están recibiendo el apoyo de destacadas personalidades de la cultura y activistas de derechos humanos. Marat Gelman, conocido dueño de una galería rusa, ya ha afirmado que si se pronuncia un fallo de culpabilidad, expondrá inmediatamente Arte prohibido 2006 en su galería. Información complementariaYuri Samodurov ya fue condenado, junto con la comisaria artística Ludmila Vasilevskaia, a una pena condicional tras ser declarados culpables de incitar al odio por organizar una exposición titulada ¡Cuidado, religión! en 2003, también en el Museo Sajarov de Moscú. Yuri Samodurov y Ludmila Vasilevskaia llevaron el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Amnistía Internacional y ARTICLE 19 consideraron que esta exposición anterior tampoco incitaba al odio y que Yurii Samodurov y Ludmila Vasilevskaia fueron condenados únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión. El Museo y Centro Público Sajarov abrió sus puertas en mayo de 1996 para homenajear a las víctimas de la represión política en la URSS y promover los derechos humanos y los valores democráticos en Rusia. Documento público
Martes, Julio 13, 2010 , 7:10 pm clasificado como: Contra el terror, justicia, Derecho a un juicio justo, Derechos Cíviles y Políticos, Derechos Humanos en Asia, Impunidad, Libertad de Expresión, Temor de tortura, Temor por la seguridad, comunicados, derechos económicos sociales y culturales, general.



