Periodista tunecino hospitalizado puede ir a prisión
COMUNICADO DE PRENSA
7 de julio de 2010
Índice AI: PRE01/228/2010
Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades tunecinas que no encarcelen al periodista enfermo Fahem Boukadous, después de que un tribunal confirmara su condena a cuatro años de prisión por sus reportajes sobre las protestas de 2008 contra el desempleo y el elevado coste de la vida. Fahem Boukadous, que está actualmente hospitalizado por padecer asma severo, fue declarado culpable de “pertenencia a una asociación delictiva”, “formar parte de un grupo creado para preparar o cometer ataques contra personas o propiedades” y “difundir información que podría perturbar el orden público” por sus reportajes sobre las protestas en la zona de Gafsa para una cadena de televisión por satélite. “En las próximas horas, podría llegar la policía y sacarme del hospital. Soy un creador de opinión y un defensor de derechos. No me asustan la detención y la cárcel. Lo que me preocupa es el deterioro de mi salud”, declaró a Amnistía Internacional. Su apelación contra su declaración de culpabilidad ante el Tribunal de Apelación, en Gafsa, fue desestimada en una vista celebrada el 6 de julio. Fahem Boukadous se encontraba demasiado enfermo para asistir, pues está hospitalizado desde el 2 de julio con problemas respiratorios. Si Fahem Boukadous es encarcelado, Amnistía Internacional le consideraría preso de conciencia, recluido exclusivamente por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión. “Estas vistas fueron poco más que una demostración de poder —ha declarado Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional—. Fahem Boukadous fue una de las numerosas personas afectadas por la represión que se desató después de las protestas de Gafsa de 2008.”“Los abogados de la defensa tuvieron impedimentos a cada paso, se les negó el derecho a citar testigos y a interrogar a los testigos de la acusación y, en algunos casos, incluso se les impidió dirigirse al tribunal. Los tribunales turcos han acumulado injusticia tras injusticia.” Fahem Boukadous lleva entrando y saliendo del hospital desde abril de 2010 por dificultades respiratorias. A Amnistía Internacional le preocupa que su encarcelamiento afecte gravemente a su salud y que no pueda tener acceso a una atención médica adecuada si es enviado a prisión. Su incomparecencia por motivos de salud ante el Tribunal de Apelación hizo que no se permitiera a su abogado defensor formular una declaración ante el tribunal. Antes de la vista se perdieron en el correo varios documentos de la defensa, lo que dificultó aún más que Fahem Boukadous gozara del derecho a una defensa adecuada. Su abogado, que ha visto un recibo que demuestra que los documentos fueron enviados, cree que éstos podrían haberse perdido deliberadamente. El abogado declaró a Amnistía Internacional que se trata de algo más que de la pérdida de unos documentos: “Esta no es una batalla por la libertad, es una batalla por su vida.” Fahem Boukadous informó sobre las protestas populares contra el desempleo y el elevado coste de la vida en Gafsa, en el suroeste de Túnez, durante el primer semestre de 2008. En junio de 2008 Fahem Boukadous se ocultó para evitar ser detenido en la oleada de represión que siguió a los disturbios. En diciembre de 2008 fue condenado en ausencia a seis años de prisión por instigar a los disturbios, condena confirmada en apelación en febrero de 2009. Otros presos detenidos en relación con las protestas, entre los que figuran varios líderes sindicales condenados en el mismo juicio, fueron puestos en libertad condicional tras un indulto presidencial concedido el 4 de noviembre de 2009. Fahem Boukadous fue declarado culpable en un nuevo juicio celebrado en diciembre de 2010 y condenado a cuatro años de prisión. Todas las vistas judiciales violaron las normas internacionales básicas de imparcialidad procesal. “La vista celebrada el martes ante el Tribunal de Apelación de Gafsa fue el barniz judicial con el que se cubrió una injusticia. Los tunecinos recibieron una vez más la escalofriante advertencia de que si denuncian o simplemente informan con independencia de la línea oficial, sufrirán consecuencias graves”, concluyó Hassiba Hadj Sahraoui. FIN/
Miércoles, Julio 14, 2010 , 7:31 pm clasificado como: Contra el terror, justicia, Derecho a un juicio justo, Derechos Cíviles y Políticos, Derechos Humanos en África, Libertad de Expresión, Prisioneros de Conciencia, Temor por la seguridad, comunicados, derechos económicos sociales y culturales.



