Amnistía Internacional ha sido informada por medio de los abogados que trabajan con Norma Andrade de Nuestras Hijas de Regreso a Casa que ha sido atacada hoy, 3 de febrero, aproximadamente a las 9 am en su casa en la Ciudad de México. De acuerdo a los reportes, Norma estaba con su nieta cuando un hombre desconocido llamo a la puerta. El hombre la atacó con un cuchillo. Ella se las arreglo para defenderse pero fue herida antes de que el hombre huyera. Está recibiendo tratamiento en el hospital. Aún no sabemos cuál es su condición médica.

El 2 de diciembre de 2011, Norma Andrade fue atacada fuera de su casa en Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua, por un hombre armado quien disparo cinco veces. Ella sobrevivió y estuvo internada en el hospital por varios días. El hospital la dio de alta después de recibir amenazas anónimas de que serían asesinados si continuaban proporcionándole tratamiento. Después de ser transferida temporalmente a un hotel, ella se fue de la ciudad por su seguridad y la de su familia. Norma buscó refugio en la Ciudad de México donde se le proporciono alojamiento y alguna protección. El Nuevo ataque parece ser parte de una campaña contra Norma Andrade. Amnistía Internacional cree que esta en inminente peligro y llama a las autoridades mexicanas a cumplir su deber de proveerle de una efectiva protección que incluya el hospital donde ha comenzado a ser tratada.

Norma Esther Andrade es fundadora de nuestras Hijas de Regreso a Casa. Junto con el resto de quienes colaboran en la organización, ella y su familia han recibido numerosas amenazas desde junio de 2002. Malú García Andrade su hija y directora de la organización presentó una denuncia formal ante las autoridades federales el 30 de septiembre de 2011 después de haber recibido una llamada telefónica amenazante. Pocos días después un mensaje les fue enviado afirmando que ellas y su familia tenían solo 12 horas para abandonar la ciudad o serian asesinadas. Desde 2008 La Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicito medidas de protección para cuatro integrantes de NHRC, estas medidas obligan a las autoridades mexicanas a garantizar su seguridad.