Amnistía Internacional hace un llamado a las autoridades mexicanas para que respeten los derechos humanos de las personas detenidas durante los disturbios del 1 de diciembre e investiguen los hechos de forma imparcial.

Es esencial que se respete la integridad física y mental, y el derecho a un juicio justo y al debido proceso de toda persona recluida y procesada.

Según la información recibida por esta organización, varias de las 67 personas procesadas que siguen en detención no estaban involucradas en los hechos de violencia cuando fueron detenidas por policías del Distrito Federal. A pesar de esto enfrentan cargos serios como “delito contra la paz” en forma “de pandilla” y existen profundas dudas acerca de la evidencia presentada en contra de ellos y ellas.

Es imprescindible que el poder judicial y el ministerio público aseguren procesos justos para todas las personas detenidas y que aseguran su derecho a la asistencia letrada, el acceso a sus familias, a recibir atención médica y a la presunción de inocencia.

La organización también hace llamado para que las denuncias y evidencia del uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, periodistas y transeúntes durante los disturbios sean investigadas de forma pronta, imparcial y exhaustiva y den de conocer los resultados de la indagación.

Amnistía Internacional reconoce que las autoridades tienen la obligación de controlar el orden público y tomar medidas para prevenir, investigar y sancionar los responsables por actos de violencia, pero estas medidas tienen que ser proporcionadas y apegadas a las normas internacionales de derechos humanos. Al mismo tiempo deben asegurar el ejercicio de los derechos a libertad de expresión y asociación.

Antecedentes

El 1 de diciembre, Enrique Peña Nieto, tomó posesión como presidente de México. Se realizaron manifestaciones en contra del regreso al poder del Partido de la Revolución Institucional en diferentes ciudades de México, incluyendo la Ciudad de México y Guadalajara. Según información recibida, durante los hechos violentos que se produjeron, varios manifestantes fueron responsables de actos de violencia contra miembros de la policía y propiedades. Durante los disturbios, resultaron lesionados policías, manifestantes y transeúntes. En la Ciudad de México hubo al menos 97 detenidos, incluso menores, de los cuales 67 siguen detenidos enfrentando cargos. En Guadalajara 25 personas fueron detenidas y luego liberadas bajo fianza.