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Amnistía Internacional se suma a la 41 Marcha del Orgullo LGBTTTI

Fecha: 29 junio, 2019

©Amnistía Internacional
  • Aunque el movimiento LGBTTTI ha conseguido avances notables, aún queda trabajo por hacer por la defensa de sus derechos
  • México es el segundo país de Latinoamérica donde se cometen más crímenes de odio por homofobia, advirtió Tania Reneaum Panszi, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México

Amnistía Internacional México participa hoy, como cada año, en la 41 Marcha del Orgullo LGBTTTI de la Ciudad de México, que en esta ocasión tiene como lema Ser es resistir.

Como ya es tradición, en torno a la marcha del Orgullo y durante todo el mes de junio se llevan a cabo diversas actividades artísticas y culturales, que sirven de altavoz a la reivindicación de respeto y protección de los derechos de la comunidad LGBTTTI.

En esta ocasión Amnistía Internacional marchará a ritmo de batucada de la mano de Banda do Saci. El grupo cuenta con amplia experiencia en la difusión del arte y la música afro-brasileña, además de que desarrolla proyectos orientados a la mejora de las condiciones sociales en diversas comunidades, a través de actividades culturales.

Inicio de la lucha por los derechos de las personas homosexuales

El movimiento por la defensa de los derechos de las personas homosexuales en México tiene su origen en 1978, cuando un pequeño contingente de ellas se sumó a la marcha para recordar y repudiar la represión estudiantil ocurrida en 1968.

La lucha por el reconocimiento de los derechos de las personas homosexuales fue adquiriendo su propio espacio con el paso del tiempo, aunque su desarrollo no estuvo exento de complicaciones debido al fuerte conservadurismo vigente en la época.

Sin embargo, la valentía y persistencia de las personas que impulsaron el movimiento a lo largo de las últimas cuatro décadas, ha permitido romper paradigmas y lograr, de manera paulatina, el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTTTI.

A la fecha, la marcha del orgullo LGBTTTI se celebra en numerosas naciones. Sin embargo, cabe referir que los festejos aún están prohibidos en varios países, entre ellos Arabia Saudí, Rusia, Uganda y, más recientemente, Turquía.

“Aunque el movimiento LGBTTTI ha conseguido avances notables, aún queda trabajo por hacer. En México, por ejemplo, aún está pendiente que se dé reconocimiento pleno al derecho de las personas del mismo sexo a casarse en todo el país”, destacó Tania Reneaum, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México.

A la fecha, la legislación de los estados de la CDMX, Coahuila, Campeche, Chihuahua, Colima, Michoacán, Morelos, Nayarit, Hidalgo, Quintana Roo y Baja California Sur, reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo. En otros estados como Chiapas, Jalisco, Nuevo León, Baja California y Puebla se acepta el matrimonio igualitario por orden emitida por la Suprema Corte de Justicia (SCJN).

Las personas homosexuales que desean contraer matrimonio en otros estados del país deben promover un juicio de amparo basado en las acciones de inconstitucionalidad y las tesis de jurisprudencia que ha emitido la SCJN. Sin embargo, este procedimiento es costoso e implica tiempo.

“Las diversas manifestaciones de violencia contra la comunidad LGBTTTI son otro tema que merece un tratamiento urgente. En este sentido, México es el segundo país de Latinoamérica donde se cometen más crímenes de odio por homofobia, el primer lugar lo ocupa Brasil” advirtió Reneaum Panszi.

La discriminación e intolerancia hacia las diversidades sexuales y de género en México es un fenómeno que dista mucho de disminuir. La Encuesta sobre discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género 2018, del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), revela que seis de cada diez personas de la comunidad LGBTTTI sufrió discriminación durante el último año.

El sondeo indica que más de la mitad, 53 por ciento, reportó haber sufrido expresiones de odio, agresiones físicas y acoso. Además, casi una tercera parte, 30 por ciento, sufrió tratos arbitrarios y discriminatorios por parte de la policía debido a su orientación sexual o identidad y expresión de género.

Por otra parte, es necesario que la comunidad LGBTTTI tenga acceso a servicios de salud con calidad, integrales y eficientes, en los que además se les dé un trato digno y libre de prejuicios.

Respecto de la adquisición de medicamentos antiretrovirales, se debe plantear la adopción de medidas que garanticen el abasto de los mismos. Para una persona que vive con VIH es vital mantener la medicación. Interrumpir el tratamiento implica serias consecuencias para su salud.

“Otro tema que merece un tratamiento adecuado tiene que ver con garantizar la identidad de género que la persona defina para sí, como parte de su derecho al libre desarrollo de la personalidad, de tal forma que las actas de nacimiento, pasaportes, registros electorales -entre otros documentos oficiales emitidos por el Estado- lo reflejen debidamente”, declaró Tania Reneaum.

Todo ello iría acorde con el principio de igualdad de los derechos humanos, y significaría un avance relevante en la lucha que mantiene la comunidad LGBTTTI porque se les reconozcan y garanticen todos sus derechos.

Para mayor infomación

Prensa de Amnistía Internacional

Alejandro Juárez Gamero

(55) 3121 9146

(55) 4809 9430


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