Foto: © Alex Wong/Getty Images
En respuesta a la sentencia condenatoria dictada en virtud de la Ley del Artículo 23 de la ciudad por un tribunal de Hong Kong contra el padre de la activista en favor de la democracia residente en Estados Unidos Anna Kwok, Joey Siu, portavoz de Amnistía Internacional Hong Kong en el Exterior, ha declarado:
“Es la primera vez que se aplica la legislación hongkonesa de seguridad nacional para condenar al familiar de una persona residente en el extranjero que hace activismo en favor de la democracia. Esto supone una alarmante escalada del uso represivo de la Ley del Artículo 23 por parte del gobierno de Hong Kong”.
“La absurda recompensa que se ofrece por la cabeza de Anna Kwok por su activismo ya de por sí es un ataque flagrante a su libertad de expresión. Ahora, las autoridades hongkonesas han caído aún más bajo, pues el padre de Anna Kwok se enfrenta a prisión sólo por un presunto intento de acceder a los fondos de un seguro de su hija”.
“Esta sentencia condenatoria, al parecer por motivos políticos, contra el familiar cercano de una activista también sienta un peligroso precedente, y su propósito es amedrentar y silenciar a quienes desde el extranjero alzan la voz sobre cuestiones relacionadas con Hong Kong”.
“Las autoridades hongkonesas deben liberar de inmediato al padre de Anna Kwok, así como a todas las demás personas acusadas de ayudar a activistas en el exilio, salvo que puedan demostrar que éstas han cometido un delito reconocido internacionalmente”.
Información complementaria
Hoy, el padre de Anna Kwok ha sido declarado culpable de intentar gestionar fondos de una “fugitiva”, acción tipificada como delito por la Ley de Protección de la Seguridad Nacional de Hong Kong, también conocida como “Ley del Artículo 23”.
Anna Kwok es una activista hongkonesa residente en Estados Unidos buscada por “connivencia con fuerzas extranjeras”, y la policía de seguridad nacional ofrece una recompensa de un millón de dólares hongkoneses (unos 128.000 dólares estadounidenses) por información que conduzca a su captura. Es una de los 34 activistas en el exilio por quienes se ofrece recompensa.
A finales de 2024, Chris Tang, secretario de Seguridad de Hong Kong invocó las facultades que le confiere el Artículo 23 para anular el pasaporte hongkonés de Anna Kwok, declararla “fugitiva” y prohibirle gestionar fondos y otros activos financieros o recursos económicos en Hong Kong; dictó las mismas medidas contra otros seis activistas exiliados.
Desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, en junio de 2020, la situación de los derechos humanos en la ciudad se ha deteriorado drásticamente, y los derechos a la libertad de expresión, reunión pacífica y asociación están entre los que sufren un ataque constante.
La Ley del Artículo 23, promulgada en marzo de 2024, ha contraído aún más las libertades de la población y ha permitido a las autoridades intensificar su represión del activismo pacífico en la ciudad y fuera de ella.


