Foto: GENYA SAVILOV/AFP via Getty Images
En respuesta a la decisión del Tribunal Supremo de Ucrania de confirmar la resolución de un tribunal inferior que reconoce como familia de hecho a una pareja del mismo sexo, Veronika Velch, directora de Amnistía Internacional Ucrania, ha manifestado:
“La negativa del Tribunal Supremo a anular esta resolución reafirma la importante conclusión del tribunal inferior de que las parejas del mismo sexo tienen derecho a ser reconocidas como una familia”.
“Esto sienta un importante precedente. El tribunal ha dejado claro que las organizaciones de terceros no pueden utilizar el sistema judicial para, invocando vagos y absurdos argumentos sobre ‘moralidad pública’, interferir en la vida privada de la gente o intentar anular decisiones que protegen a las personas LGBTI.”
“La resolución refuerza además un importante principio: los tribunales deben proteger el derecho de las personas a la vida privada y familiar y garantizar que esos derechos no pueden ser socavados por actores que intentan imponer puntos de vista discriminatorios por medio del sistema judicial.”
“Aunque la decisión no introduce el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo en Ucrania, sí reconoce la realidad de una relación familiar y constituye un importante paso adelante para reforzar la protección de los derechos de las personas LGBTI.”
Aunque la decisión no introduce el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo en Ucrania, sí reconoce la realidad de una relación familiar y constituye un importante paso adelante para reforzar la protección de los derechos de las personas LGBTI.Veronika Velch, directora de Amnistía Internacional Ucrania
Información complementaria
El caso se refiere a un diplomático ucraniano destinado en Israel y su pareja, un activista de la sociedad civil.
En junio de 2024, después de que el diplomático fuera designado para su cargo en el extranjero, intentó viajar con su pareja como miembro de su familia. El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano le denegó el permiso, citando la legislación de Ucrania que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Tras la negativa, la pareja llevó el caso a los tribunales. En junio de 2025, el Tribunal de Distrito de Desnianskyi, en Kiev, determinó que los dos hombres viven juntos como una familia.
Posteriormente, el movimiento cívico “Vsі Razom!” presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo pidiendo la anulación de esa decisión.
El Tribunal Supremo rechazó la apelación, resolviendo que una organización que no era parte en la causa y cuyos derechos u obligaciones no se veían directamente afectados por la decisión no está legitimada para interponer un recurso. A consecuencia de ello, la decisión del tribunal inferior se mantiene.


