Foto: Jesus Vargas/Getty Im
Tras las excarcelaciones de un pequeño número de personas detenidas arbitrariamente en Venezuela el 8 de enero de 2026, del total de alrededor de mil personas detenidas por motivos políticos (según organizaciones de sociedad civil locales), y que incluyeron a la presa de conciencia Rocío San Miguel y nacionales españoles como Jose María Basoa y Andrés Martínez, así como al líder político Enrique Márquez y el periodista Biagio Pilieri, Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, dijo:
“El fin de cada detención arbitraria es un alivio necesario y esperado para las víctimas que han sido liberadas. El hecho de que personas detenidas injustamente, como la presa de conciencia Rocío San Miguel, hayan podido reunirse con sus seres queridos es una buena noticia. No por ello dejan de ser medidas insuficientes, en cuanto en siga habiendo cientos de personas detenidas arbitrariamente por motivos políticos, incluidas personas defensoras de derechos humanos como Kennedy Tejeda, Javier Tarazona, Eduardo Torres y Carlos Julio Rojas. Amnistía Internacional exige su libertad inmediata y la de las cientos de personas que aún están detenidas y cuyos familiares y comunidades esperan sean puestas en libertad tras los anuncios del gobierno de Rodríguez.”
Amnistía Internacional exige su libertad inmediata y la de las cientos de personas que aún están detenidas y cuyos familiares y comunidades esperan sean puestas en libertad tras los anuncios del gobierno de Rodríguez.” Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional
“Queremos reconocer la lucha incansable de las familias y las organizaciones que las acompañan, nos unimos a su llamado a que reciban justicia y reparación y a que se garantice que nadie más estará detenido por motivos políticos en Venezuela”, comentó Piquer.
Amnistía Internacional rechaza que cualquier persona excarcelada, habiendo sido víctima de una detención arbitraria por motivos políticos, siga siendo sometida a investigaciones y procesos penales arbitrarios y discriminatorios por parte de las autoridades de Venezuela. Estos procesos suelen incluir medidas restrictivas de la libertad personal, como por ejemplo prohibición de salida del país o registro periódico ante tribunales, pero también perpetúan el temor y la revictimización de las víctimas. Es por ello que la organización reitera su llamado a que las excarcelaciones vayan acompañadas del cierre definitivo e incondicional de los procesos penales contra cada víctima.
“No se debe ignorar el hecho de que la política de represión del gobierno venezolano sigue intacta y vigente. El 3 de enero se decretó el estado de conmoción exterior que incluye un artículo donde se insta a las autoridades a “la búsqueda y captura en todo el territorio nacional de toda persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado de Estados Unidos de América contra el territorio de la República”.
Esta misma semana, en los días previos a estas excarcelaciones, la organización recibió numerosos reportes de nuevas detenciones arbitrarias, incluidas las de 14 periodistas que posteriormente fueron liberadas. La cruel puerta giratoria de detenciones y excarcelaciones debe cesar de una vez por todas.
La práctica generalizada y sistemática de detenciones arbitrarias por motivos políticos forma parte de una política estatal que busca silenciar la disidencia, sea real o percibida como tal. Son crímenes de lesa humanidad que están siendo investigados por la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, así como por tribunales nacionales bajo el principio de jurisdicción universal. Amnistía Internacional recuerda que, en la medida en que continúa habiendo personas detenidas arbitrariamente por motivos políticos -algunas con necesidad urgente de atención médica, como Emirlendris Benítez-, estamos hablando de una grave violación de derechos humanos y un crimen de derecho internacional, el que siguen cometiendo las autoridades venezolanas al día de hoy.
“Llamamos en los términos más contundentes a que se desarticule la política de represión, cesen las detenciones arbitrarias por motivos políticos, y que se investiguen a las personas -hasta el más alto nivel- que tengan responsabilidad penal individual por estas graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.”
Llamamos en los términos más contundentes a que se desarticule la política de represión, cesen las detenciones arbitrarias por motivos políticos, y que se investiguen a las personas que tengan responsabilidad penal individual por estas graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.” Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional


