Foto: Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket vía Getty Images
“Los gobiernos no deben perder la oportunidad de convertir la opinión consultiva de 2025 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre las obligaciones de los Estados en relación con el cambio climático en una acción enérgica por el clima”, ha declarado Amnistía Internacional con motivo de los debates para preparar una nueva resolución de la ONU sobre el cambio climático.
Las consultas informales sobre el proyecto de resolución distribuido por Vanuatu comenzaron hoy. Se espera que los Estados miembros de la ONU voten la resolución al final de marzo, cuando se cumplen tres años de la petición por la Asamblea General de la ONU de la opinión de la CIJ.
“La resolución trata de convertir la interpretación de la CIJ de unas normas legales clave en una hoja de ruta práctica para la rendición de cuentas de los Estados; es probable que esto provoque el rechazo de países con altas emisiones e ingresos elevados, recelosos respecto de sus responsabilidades histórica y económica”, afirmó Candy Ofime, investigadora sobre Justicia Climática y asesora jurídica de Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional pide a los gobiernos que patrocinen la resolución y aseguren su adopción en su redacción actual.
El borrador de resolución apoya incondicionalmente la opinión consultiva y pide a los Estados que cumplan las obligaciones legales que ésta aclaró, entre ellas:
- Adoptar planes nacionales de acción climática, conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional, para limitar el aumento de la temperatura global 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales.
- Tomar medidas efectivas para reducir las emisiones, tales como poner fin a las subvenciones a la exploración, producción y explotación de combustible fósil.
- Cumplir totalmente su obligación de abstenerse de devolver a personas desplazadas a un país donde el impacto del cambio climático representa un riesgo para la vida, y considerar la creación de vías y marcos de protección seguros, regulares y no discriminatorios para las personas desplazadas a través de las fronteras por factores relacionados con el clima.
- Para los Estados que hayan incumplido sus obligaciones, proporcionar una reparación completa y sin dilación por los daños.
“La CIJ, en su histórica opinión consultiva, ha dejado claro que no se puede garantizar el pleno disfrute de los derechos humanos sin la protección del sistema climático y de otras partes del medioambiente frente a los daños del cambio climático inducido por el ser humano. Sabemos que la extracción y quema de combustibles fósiles es la causa fundamental y, aun así, medidas recientes de destacados líderes mundiales, como la revocación por el presidente estadounidense Trump de la ‘declaración de situación peligrosa’ sobre los gases de efecto invernadero, han debilitado la acción global en materia climática. Esto ha incluido la retirada de financiación a organismos internacionales sobre el clima y el retroceso en la cooperación multilateral en materia climática”, prosiguió Candy Ofime.
“La cooperación global, con los máximos responsables del cambio climático a la cabeza, es esencial para abandonar de forma gradual y equitativa los combustibles fósiles, apoyar una transición justa para trabajadores y trabajadoras y otras personas afectadas por este abandono gradual, proteger a grupos y comunidades en primera línea de la crisis climática, y financiar la recuperación de las pérdidas y daños relacionados con el cambio climático. Sin ella, se intensificarán impactos climáticos como la subida del nivel del mar, la salinización y la erosión de las costas, el calor extremo, la inseguridad alimentaria, los incendios forestales, las tormentas violentas, las inundaciones y la escasez de agua apta para el consumo”.
“Este es un momento vital para que los Estados demuestren que están del lado de la justicia climática y no retrasen, debiliten ni den la espalda a sus obligaciones legales y su deber moral. El mundo no puede permitirse menos. La humanidad debe triunfar”.
Información complementaria
El borrador cero ya se ha distribuido a todos los Estados miembros de la ONU y se abordará durante consultas informales los días 13 y 17 de febrero en la Asamblea General en Nueva York, dando a cada gobierno la oportunidad de influir en esta crucial resolución. Se espera que haya un borrador revisado a principios de marzo, que irá seguido de la oportunidad de que los Estados sumen su patrocinio y lo hagan avanzar hacia la adopción ese mismo mes.
El equipo de Justicia Climática de Amnistía Internacional estará disponible para los medios de comunicación, para comentarios y entrevistas durante todo este proceso, facilitará análisis a medida que evolucione el borrador y pedirá a los gobiernos que refuercen —no diluyan— esta iniciativa histórica para la justicia climática global.


