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Ante las peticiones de dimisión de Francesca Albanese, relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados desde 1967, realizadas por ministros y otras autoridades de Francia y Chequia, Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, ha declarado:
“Es reprochable que ministros de Alemania, Austria, Chequia, Francia e Italia hayan atacado a la relatora especial de la ONU para el Territorio Palestino Ocupado, Francesca Albanese, basándose en un vídeo deliberadamente cortado para tergiversar y malinterpretar gravemente sus mensajes, lo que es evidente cuando se ve su discurso original en su integridad”.
“Los ministros que han difundido desinformación deben hacer algo más que borrar sin más sus comentarios en las redes sociales, como han hecho algunos: deben pedir disculpas públicamente y retractarse de las peticiones de dimisión de Francesca Albanese. Sus gobiernos deben asimismo investigar cómo se ha producido esta desinformación con el fin de prevenir este tipo de situaciones”.
“Ojalá estos ministros hubiesen sido igual de enérgicos y contundentes a la hora de enfrentarse a un Estado que comete genocidio, ocupación ilegal y apartheid como lo han sido atacando a una experta de la ONU. Su cobardía y su negativa a exigir cuentas a Israel contrastan absolutamente con el compromiso inquebrantable de la relatora especial de decirle la verdad al poder”.
“El compromiso de la relatora especial con la investigación objetiva de los hechos basándose en pruebas contundentes y con la aplicación del derecho internacional está siendo vital en la denuncia de las violaciones de los derechos de la población palestina a manos de Israel y de la complicidad de terceras partes. Las peticiones de dimisión son la última de una serie de alarmantes ataques personales e intentos de silenciarla, y deben rechazarse categóricamente. Esta campaña para desacreditarla no es más que una cortina de humo para desviar la atención del genocidio de Israel en Gaza, su sistema de apartheid y su ocupación ilegal del Territorio Palestino Ocupado”.
“A pesar de la disminución de los ataques aéreos israelíes y de algunas mejoras limitadas en el movimiento transfronterizo de productos y personas desde la tregua de octubre de 2025, no hay un cambio significativo en las condiciones a las que somete Israel a la población palestina en Gaza ni nada que indique un cambio de intención de Israel. El genocidio continúa”.
“Las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza ocupada han continuado y causado la muerte más de 590 personas palestinas desde octubre de 2025. El número estimado de víctimas mortales palestinas desde octubre de 2023 es ya superior a 72.000”.
“Israel también ha intensificado significativamente los cierres crueles e ilegales que impone a Gaza desde hace más de 18 años. Las operaciones militares de Israel para crear de hecho una zona de acceso restringido en casi el 60% de la Franja de Gaza han empeorado aún más la situación. En la Cisjordania ocupada, incluida la Jerusalén Oriental anexionada ilegalmente, los ataques de las fuerzas israelíes y los colonos respaldados por el Estado han matado a más de 1.100 personas palestinas y desplazado a decenas de miles desde octubre de 2023”.
“Esta escandalosa injusticia persiste a pesar de que la Corte Internacional de Justicia ha ordenado reiteradamente a Israel que tome todas las medidas posibles para prevenir actos genocidas, y de que su opinión consultiva califica de ilegal la ocupación de Israel y establece que debe terminar lo antes posible. No olvidemos tampoco que la Corte Penal Internacional ha emitido sendas órdenes de detención contra el primer ministro y el exministro de Defensa israelíes por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.”
“En lugar de cumplir sus obligaciones legales en virtud del derecho internacional de proteger a la población palestina, algunos terceros Estados han decidido, en el mejor de los casos, mirar hacia otro lado y, en el peor, armar a los perpetradores del genocidio y de crímenes de guerra al mismo tiempo que atacan a quienes condenan incansablemente la impunidad de Israel y los beneficios materiales que obtienen actores estatales y no estatales por apoyar las violaciones israelíes de los derechos de la población palestina”.
“Esto no sólo permite que Israel viole el derecho internacional con impunidad, sino que también erosiona efectivamente la integridad de unos mecanismos internacionales de derechos humanos cruciales que fueron adoptados para protegernos a todos y todas”.
“Este es un momento crucial para la humanidad en el que el derecho internacional y las instituciones de derechos humanos son atacados como nunca antes. El uso de información errónea para seguir deslegitimándolos representa una enorme amenaza para los derechos humanos y el propio Estado de derecho”.
“Este es el preciso momento en el que Estados como Alemania, Austria, Chequia, Francia e Italia deberían posicionarse y demostrar su compromiso de cumplir sus obligaciones legales de detener el genocidio de Israel y poner fin a sus decenios de crímenes de derecho internacional. Esto significa apoyar activamente los mecanismos de la ONU y respetar la autonomía de los expertos y expertas independientes de derechos humanos nombrados por ésta. Deben actuar para pedir cuentas a Israel por su genocidio en curso, el apartheid y su ocupación ilegal en lugar de subirse al vergonzoso carro de utilizar la desinformación contra esta relatora especial”.
Información complementaria
El 7 de febrero, Francesca Albanese, relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados desde 1967, habló en un foro en Doha organizado por Al Yazira y dijo:
“El hecho de que en lugar de detener a Israel, la mayoría del mundo ha armado, proporcionado excusas políticas, refugio político, apoyo económico y financiero a Israel […] Quienes no controlamos grandes cantidades de capitales financieros, algoritmos y armas vemos ahora que como humanidad tenemos un enemigo común, y las libertades, el respeto a las libertades fundamentales es la última vía pacífica, la última caja de herramientas pacíficas que tenemos para recuperar nuestra libertad”.
Estos comentarios fueron malinterpretados en el sentido de que Israel era ese “enemigo común”. Albanese rechazó estas acusaciones y aclaró sus comentarios en las redes sociales afirmando que “el enemigo común de la humanidad es el sistema que ha permitido el genocidio en Palestina, incluidos el capital financiero que lo financia, los algoritmos que lo ocultan y las armas que lo permiten”.
El 11 de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, hizo una declaración en la que pidió la dimisión de la relatora especial que fue seguida de declaraciones igualmente dañinas de ministros de Alemania, Austria, Chequia e Italia.


