Durante casi tres años de brutal conflicto, la población civil de Darfur Septentrional ha sido objeto de detenciones ilegales, tortura y homicidios a gran escala. Mujeres y niñas han sido violadas y sometidas a esclavitud sexual. Los niños y niñas no sólo han sido daños colaterales de esta violencia: muy a menudo son objetivos deliberados.
Este informe documenta la lenta y violenta toma de control de Darfur Septentrional y su capital, El Fasher, por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), tras el inicio de los enfrentamientos con las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) en abril de 2023. A consecuencia de los abusos perpetrados —que constituyen crímenes de lesa humanidad según el derecho internacional—, cientos de miles de niños y niñas se han visto desplazados, exponiéndolos a la muerte y a sufrir lesiones durante los ataques o mientras huían. Innumerables niños y niñas han quedado huérfanos.
