DONA

Actuamos por los derechos humanos en todo el mundo.


El progreso se produce cuando nos unimos para exigir cambios. Deberíamos poder hacerlo sin temor a sufrir daños por el uso indebido del material de control policial. Pide a tu gobierno que apoye un tratado para regular el comercio de material de control policial para garantizar que no acabe en manos de fuerzas policiales abusivas.

 Personas manifestantes pacíficas de todo el mundo se enfrentan a oleadas de represión por parte de fuerzas policiales y militares en intentos deliberados de aplastar la disidencia. Aunque las armas menos letales se promueven como alternativas más seguras a las armas de fuego, con demasiada frecuencia se utilizan de forma ilegítima para hostigar, intimidar, castigar o dispersar a manifestantes, lo que menoscaba su derecho de reunión pacífica. Amnistía Internacional documentó casos en Chile, Estados Unidos y Colombia

A mediados de octubre de 2019, las protestas se extendieron por todo Chile impulsadas por las demandas de pensiones dignas, vivienda, educación pública de calidad y sanidad. El entonces presidente Sebastián Piñera respondió con el despliegue del ejército y la policía para reprimir las protestas. Durante más de un mes, las fuerzas policiales utilizaron proyectiles de impacto cinético múltiple, más pesados y rápidos de lo habitual. 

Uno de los casos más graves fue el del estudiante de 22 años, Gustavo Gatica, que quedó ciego en ambos ojos tras ser alcanzado en la cara por perdigones disparados por la policía. Amnistía Internacional  sigue haciendo campaña para que se haga justicia en este caso, incluida una investigación completa e imparcial, el procesamiento de los responsables en un juicio justo y la provisión de una reparación adecuada.

Cuando estallaron las protestas en Estados Unidos tras la muerte de George Floyd el 25 de mayo de 2020, la policía respondió con uso excesivo de la fuerza. En muchos de ellos se utilizaron armas menos letales, como pistolas con misiles de goma, empleadas a menudo contra manifestantes pacíficos pacíficos. 

Un manifestante, que recibió un disparo de bala de goma mientras asistía a una manifestación en Minneapolis, Minnesota, el 31 de mayo de 2020, dijo a Amnistía Internacional: “Me estalló el ojo por el impacto de la bala de goma y me quedé paralizado. La bala de goma impactó en mi cara por lo que la primera noche que pasé en el hospital tuvieron que acomodar mi nariz donde debía estar y le tuvieron que dar forma. Me pusieron una prótesis ocular, así que ahora sólo puedo ver por el ojo derecho”.

A partir del 28 de abril de 2021, Colombia se vio envuelta en una oleada de protestas desencadenadas por un proyecto de ley de reforma fiscal promovido por el presidente Iván Duque en un momento en que el país atravesaba una crisis social y de salud pública por la pandemia de Covid-19. Desde el inicio de las manifestaciones, Amnistía Internacional documentó la violenta represión por parte de las autoridades colombianas de protestas mayoritariamente pacíficas mediante el uso excesivo e ilegítimo de la fuerza por parte de miembros de las fuerzas de seguridad. 

Hasta ahora no ha habido rendición de cuentas por parte de los responsables de las operaciones policiales en ninguno de los casos documentados en la región de las Américas. 

Necesitamos que los gobiernos de todo el mundo voten sobre un tratado de comercio sin tortura en las Naciones Unidas, organización creada para mantener la paz y acabar con las guerras.

Trabajemos juntos con el objetivo común de proteger la protesta y a las personas manifestantes. Cada día que pasa otra persona corre el riesgo de sufrir lesiones graves o incluso de morir. Tenemos que detener esto ya.

Firma la petición y exige a tu gobierno que apoye hoy mismo un tratado que regule el comercio de material policial.

 

A lo largo de la Historia, protestar ha sido un poderoso instrumento para lograr cambios en las sociedades y llamar a los gobiernos a reconocer, proteger y garantizar derechos humanos para todas las personas. Pero gobiernos de todo el mundo están reprimiendo protestas, por lo que debe protegerse este derecho. Suma tu voz a nuestro llamamiento global para proteger el derecho a  la protesta y únete hoy mismo a nuestra campaña.

La Marcha de la Sal en India en 1930 contra el régimen colonial británico, los levantamientos de la Primavera Árabe, las protestas contra el apartheid en Sudáfrica, las protestas en 2020 en Argentina por la legalización del aborto y la reciente oleada de protetsas en México para exigir la erradicación de la violencia feminicida, son ejemplos de momentos históricos de cambio impulsado por personas que no se dieron por vencidas, que dijeron la verdad al poder… que protestaron. La protesta es una fuerza de cambio muy potente, y se debe a la valentía de quienes alzan la voz para afirmar que otro mundo más justo e igualitario es posible.

Pero este valioso derecho está siendo atacado. Gobiernos de todo el mundo están restringiendo el derecho a protestar porque actores que ejercen el poder temen que los cambios que se busca lograr con las protestas afecten sus intereses. Son demasiadas instituciones, autoridades, actores privados y empresas las que quieren dejar las cosas como están. Demasiadas que buscan dividir a la gente.

Si nos unimos para apoyar las causas de las protestas que tienen un impacto especialmente en grupos históricamente discriminados y marginados, podemos crear un mundo más justo e igualitario. Unidas y unidos debemos proteger la protesta allí donde esté restringida y cada vez que corra peligro. Debemos unirnos para crear un mundo en el que se pueda reclamar el cambio pacíficamente sin sufrir represión ni persecución.

Es un problema global y todo el mundo debe participar en su solución. Igual que en las protestas, la fuerza que nos da la unión puede marcar la diferencia.

¡Únete hoy mismo a nuestra campaña global para proteger la protesta!

Reclamamos que todas las personas en todos los lugares del mundo protejan la protesta. Súmate a las miles de personas en todo el mundo que unen fuerzas para reclamar nuestras libertades y expresa tu compromiso ya mismo con la protección de la protesta.

 

 

Ayúdanos a que más gente se involucre

Otras peticiones

#10AñosSinKarla

Karla Pontigo, de 22 años, fue víctima de feminicidio en San Luis Potosí.  La noche del 28 de octubre de 2012 su hermano fue a buscarla a la discoteca donde

FIRMA LA PETICIÓN »