Amnistía Internacional presenta esta información como insumo para el próximo informe temático sobre la salud mental y el bienestar psicosocial de personas defensoras de derechos humanos, a presentarse en el 64º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.
Los y las defensoras de derechos humanos afrontan riesgos y desafíos al estar expuestas a amenazas, ataques, criminalización, detención arbitraria e, incluso, homicidio. Estas violaciones al derecho a defender los derechos humanos suceden en ocasiones por ser quienes son, por los derechos que defienden o bien por las dos razones. En los casos que Amnistía Internacional ha documentado las y los defensores de derechos humanos sufren, por ejemplo, depresión, insomnio, dejar de hacer cosas que antes les gustaban, pérdida de apetito y/o consumo problemático de sustancias.
