Este informe examina, a través del estudio de la situación de la comunidad de Cedeño, ubicada en el Golfo de Fonseca, en la costa pacífica de Honduras, los impactos de la erosión costera y el aumento del nivel del mar en el acceso a los derechos humanos de la población, y su relación con el desplazamiento forzado de personas, tanto a nivel interno como afuera del país. A partir de la investigación realizada, Amnistía Internacional concluye que Cedeño es un ejemplo paradigmático de la doble injusticia y desprotección que enfrentan las personas expulsadas de sus territorios por el efecto acumulado de la crisis climática y de la marginalización: están atrapadas entre la falta de acción tanto del Estado hondureño, como de la comunidad internacional ante el cambio climático y la implementación de políticas migratorias cada vez más restrictivas e inhumanas.
