El régimen de excepción instaurado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele en El Salvador el 27 de marzo de 2022 constituye uno de los procesos de transformación más profundos y preocupantes del sistema de justicia penal del país en las últimas décadas. Aunque fue presentado por las autoridades como una respuesta extraordinaria a un incremento de la violencia atribuido a las pandillas, el régimen de excepción ha evolucionado hacia un modelo de seguridad pública que ha normalizado la suspensión de garantías constitucionales y la adopción de medidas incompatibles con estándares internacionales de derechos humanos, creando condiciones para la comisión de graves violaciones de derechos humanos y posiblemente crímenes del derecho internacional a gran escala. Al momento de la publicación de este informe, en julio de 2026, el régimen de excepción seguía vigente tras haber sido prorrogado de forma sucesiva desde su instauración en marzo de 2022.

¡Informe Regional 2019!
La desigualdad, la corrupción, la violencia, la degradación medioambiental, la impunidad y el debilitamiento de las instituciones continuaron siendo una realidad habitual en toda la región de las Américas, lo