La comunidad palestina beduina de Jirbet Zanuta, en la Cisjordania ocupada, ha sido desplazada de sus tierras tras años de violencia, amenazas y ataques por parte de colonos israelíes. Este informe documenta cómo la población sufrió agresiones sistemáticas, destrucción de viviendas e infraestructura esencial, así como ataques contra sus medios de vida, en un contexto de expansión de asentamientos y puestos de avanzada israelíes.
La investigación revela que estos hechos no son incidentes aislados ni actos cometidos por individuos al margen de la ley, sino que forman parte de un patrón de violencia respaldado y facilitado por las autoridades israelíes. El caso de Zanuta expone cómo las políticas estatales contribuyen al desplazamiento forzado de comunidades palestinas y al despojo de sus tierras en la Cisjordania ocupada.
